A medida que las organizaciones crecen o los contextos cambian, también debe hacerlo el contenido de la formación. Las sesiones futuras deben integrar:
- Datos actualizados desglosados por género
- Nuevos casos prácticos o historias de pacientes
- Lecciones aprendidas de las experiencias de implementación y revisiones/evaluaciones estructuradas.
- Políticas, marcos o directrices nacionales revisados
- Conceptos, consideraciones y/o marcos interseccionales
Al considerar la formación en materia de igualdad de género como un proceso continuo y no como un objetivo único, las organizaciones pueden fomentar una cultura de aprendizaje continuo, adaptabilidad y responsabilidad compartida, lo que conduce a resultados más equitativos e inclusivos tanto para el personal como para los pacientes.