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Visión de solidaridad La historia de la Asociación Civil Divino Niño Jesús

Published: 28.03.2019

Visión de solidaridadLa historia de la Asociación Civil Divino Niño Jesús. The opthalmologists examines a patience - Riobamba, PeruAcompáñenos a conocer la historia verdaderamente inspiradora de la Asociación Civil Divino Niño Jesús ADINIJ, a través de su mentora, María Julia de Asmat, una mujer con mucha fe y empuje. Ojalá todos tengamos el coraje y perseverancia para construir una obra social de tal envergadura para los menos favorecidos. 

 Hace veinte años, la ADINIJ, nació como un proyecto dirigido a llevar salud visual a las personas de menores recursos económicos, en las zonas de Lima Sur, Perú.  Hoy, es considerada un ejemplo en la región latinoamericana, principalmente, por su trabajo comunitario. Las dos clínicas con las que cuenta actualmente, demuestran que la unión hace la fuerza.

“Nos impulsó nuestra fe en el Divino Niño Jesús y la amplia experiencia de mi esposo, el Dr. Miguel Asmat, en el campo oftalmológico”, señala la principal gestora de la ADINIJ, María Julia Gupio de Asmat. Fue en el año 1999, que ambos empezaron a realizar campañas de salud visual con el fin de ayudar a las poblaciones vulnerables.

La ADINIJ nace con el objetivo de promover la devoción a la sagrada imagen del Divino Niño Jesús, que se inició entronizándolo en la Parroquia María Misionera de Pamplona Baja, en el distrito de San Juan de Miraflores, el 12 de Julio de 1995.

Como tal, la Asociación se formalizó el 9 de abril de 1999. Durante ese mismo año, con las primeras donaciones recibidas y con las actividades benéficas realizadas, se logró la remodelación e implementación del Consultorio Oftalmológico de la Parroquia María Misionera de Pamplona Baja (Lima Sur). Paralelamente, su misión católica la llevó a promover y expandir la devoción al Divino Niño Jesús a nivel nacional, así como a desarrollar acciones sociales en el ámbito de la salud visual.

Paralelamente, se estableció un nexo con CBM Bensheim / Alemania (Christoffel Blindemission). Este fue un paso fundamental en la historia de la ADINIJ, ya que la prestigiosa organización internacional viene apoyando a la Asociación hasta la actualidad con importantes donaciones, tanto en insumos quirúrgicos, indispensables y de alto costo, capacitación y también, económicamente, en diversos proyectos.

Ya en el año 2001, se remodeló la Parroquia María Misionera e implementó un Consultorio Oftalmológico para atender a sus pacientes. Fue en el 2002 que la Asociación creó su propio logotipo con la inscripción: “Divino Niño Jesús, bendecidnos”.

SUEÑO CUMPLIDO

El 2 de octubre del 2003 se dio un paso trascendental.  La firma de un convenio con la institución Ciudad de los Niños “La Inmaculada”, permitió que esta cediera por 20 años un terreno de su propiedad. En este espacio se cristalizó, finalmente, el gran proyecto de construir un Centro Médico Oftalmológico, que lleva el nombre “Clínica Oftalmológica Divino Niño Jesús”, convirtiéndose en el bastión donde se empezarían a forjar las campañas de prevención de la ceguera y cirugías en Lima.

Lo que empezó como un sueño, iba tomando forma con mucha solidez. El 10 de octubre de 2003 se firmó otro contrato de transferencia de equipos oftalmológicos donados por la CBM Bensheim.  A ello se sumó que en el año 2004, la Agencia Peruana de Cooperación Internacional APCI dispuso la inscripción de la ADINIJ en el Registro de Organizaciones no Gubernamentales de Desarrollo Receptoras de Cooperación Técnica Internacional, ONGD-Perú.

UNIDOS POR EL BIEN

La construcción de la clínica, no fue fácil; gracias al ímpetu y fe de María Julia se pudo hacer realidad “construir un hospital sin fines de lucro para dar esperanza a miles de personas era mi prioridad, junto a un grupo de personas solidarias, tocábamos miles de puertas para pedir ayuda”.  Recuerda que hubo momentos en que estaban a punto de renunciar, tras encontrar muchas puertas cerradas.

En esos momentos su fe le da frutos a la presidenta de la ADINIJ, a través del decidido apoyo de sus amigos de CBM Bensheim / Alemania (CHRISTOFFEL BLINDEMISSION), DCI de Irlanday delSr. Martín Ruppenthal, representante de la Oficina Regional de CBM de Quito, en esa fecha, quien constató e inspeccionó in situ la construcción,así como de representantes de instituciones públicas y privadas.

Se puede decir que el 2005 fue el primer año en el que se hizo uso de las instalaciones de la clínicade la ADINIJ. Su primera atención fue a fines de junio de dicho año. De igual manera, a partir del mes dejulio del mismo añose asumió el reto de organizar diversos cursos comoel “Primer Curso de Faco Fractura”(Tecnología Apropiada con Calidad y Bajo Costo)y “Superando Barreras”, este último enfocado en convocar personas que ayuden a captar más pacientes, acción que responde a uno de los pilares fundamentales de la clínica, como es acercarse a la comunidad y estar en permanente contacto con ella, para conocerlos a fondo y brindarles una óptima atención oftalmológica.

En ese mismo año, el Ing. Alberto Lazo, director ejecutivo de la clínica Oftalmológica DNJ, tuvo la oportunidad de viajar –gracias al patrocinio de la CBM y ADINIJ– a un curso de formación en el sistema oftalmológico más grande del mundo: el Instituto de Oftalmología Comunitaria Aravind en Madurai, India.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

VIENDO LA LUZ

Del 2006 al 2009, la clínica logró hacer un promedio de 500 cirugías de cataratas anualmente, atendiendo entre 10 mil a 15 mil pacientes al año. Se empezó con una base de 5 mil pacientes que provenían de las consultas en la Parroquia.

Es entonces que la CBM consideró que la parte médica debía ser capacitada, es por ello que el Dr. César Gonzales –quien en ese momento tenía el cargo de director médico–, viajó al exterior en el 2006 para recibir entrenamiento en la Fundación Visión,  Paraguay.

Como ven, esos tres años significaron mucho para la gestión de la ADINIJ, pues son la base de todo lo alcanzado posteriormente.

Otro período importante se dio entre el 2009 y 2012, etapa en la que se empezó a duplicar las estadísticas, con 30 mil a 40 mil pacientes y 2,000 cirugías de catarata al año. Para ello se aplicó la ciencia, el conocimiento y la coordinación entre la parte médica y la parte administrativa con el fin de lograr una óptima sincronización. Por ese motivo, la Fundación Clinton consideró a la Asociación como un aliado estratégico.

Un dato relevante en el 2009, a iniciativa de la CBM, fue la importante visita del Sr. Raheem Rahmathullah, director en Sostenibilidad de Proyectos de la International Eye Foundation, IEF, USA. Su valioso apoyo fue trascendental para el crecimiento sostenido de la ADINIJ.

Desde el 2010, ADINIJ ha participado junto a CBM en la asesoría de otros de sus programas en Latinoamérica (Perú, Ecuador, Bolivia y Brasil); desde el 2013 junto a IEF, OPS y ORBIS, conformando un equipo técnico con el objetivo de capacitar a otras instituciones del sector público en Latinoamérica (hospitales en Costa Rica, El Salvador, Honduras, Panamá y Perú) y luego, desde el 2014, la ADINIJ llegó a ser parte de la Global Sight Initiative de la fundación SEVA con el objetivo de capacitar a otras instituciones en Latinoamérica (clínicas en Perú y Paraguay) para llegar a más personas vulnerables  y aliviar a personas ciegas por catarata.

Precisamente, en el 2012 se dio inicio a la etapa de la internacionalización. Además se desarrolló el primer congreso oftalmológico internacional; a partir del 2012 se consolidaron varios logros como ser miembro de Visión 20/20, así como de la Agencia Internacional de Prevención de Ceguera IAPB.

Hoy, la Clínica Oftalmológica DNJ, realiza anualmente más de 65,000 consultas, 2,500 cirugías de catarata y 1,000 cirugías de otro tipo; mientras que en el año 2006 realizaba tan solo 12,661 consultas, 548 cirugías de catarata y 290 cirugías diversas.

Las acciones no cesaron y se abrieron puerta a otras obras emblemáticas de gran impacto, como la moderna Clínica Satélite en la Ciudad de Iquitos, la misma que viene funcionando desde el 2016, en media selva y en condiciones adversas,  beneficiando a los pobladores de la región selvática del Perú, quienes viven en condiciones precarias. Todo esto gracias al valioso apoyo de CBM Quito y CBM Suiza, quienes fueron responsables del proyecto.

DE LA MANO CON LA POBLACIÓN

Desde sus inicios, la Clínica Oftalmológica DNJ –a través de su personal médico, técnico y administrativo– buscó tomar contacto directo con las comunidades a las que buscaba beneficiar con sus campañas de salud. Involucrarse con la población, conocer sus necesidades y estar en permanente comunicación con ellos, hacen que los pobladores de Lima Sur vean a la clínica como una alternativa de solución para sus problemas oculares. Ser un referente en la labor comunitaria llevando salud visual, les ha permitido marcar la diferencia en Latinoamérica, lo que constituye un reconocimiento a sus esfuerzos y trayectoria.

En tal sentido, la clínica desarrolla un programa comunitario muy intenso en donde se realizan anualmente más de 60 jornadas de captación de pacientes con cataratas, en las áreas marginales y en el área rural. Actuar en base a un mapeo social en las zonas de intervención, ha permitido que sus servicios de salud ocular se expandan considerablemente. Trabajar con las ONG más importantes a nivel nacional e internacional, y también con el sector público, le han dado un lugar protagónico en la lucha contra la discapacidad visual.

De tener cinco empleados en el 2006 pasó a tener, actualmente, cerca de 70 personas, entre personal médico y técnico, en constante capacitación. Con una clínica oftalmológica en Lima y una clínica satélite en Iquitos, y el respaldo de la Iglesia Católica –especialmente de la Arquidiócesis de Lurín– ADINIJ viene cumpliendo su misión de contribuir a la erradicación de la ceguera en el Perú.  Ser un actor importante en oftalmología y salud ocular, siendo reconocidos por las operaciones de catarata que realiza, demuestran que la fe y la vocación de servir, consiguen grandes resultados.

Por Ing. Alberto Lazo Legua.

Photo credit: The opthalmologists examines a patience – Riobamba, Peru. By Robin.